martes, 6 de marzo de 2012

Sonata triste para la luna de Granada de Luis García Montero

                                                                                    
       A Marga
                                                     "Le ciel est par-dessus le toit"
                                                                                    Paul Verlaine

Esta ciudad me mira con tus ojos,
parpadea,
porque ahora después de tanto tiempo
veo otra vez el piano que sale de la casa
y me llega de forma diferente,
huyendo del salón,
abordando las calles
de esta ciudad antigua y tan hermosa,
que sigue solitaria como tú la dejaste,
cargando con sus plazas,
entre el cauce perdido del anhelo
y al abrigo del mar.
Estarías aquí
y nada habría cambiado sino el tiempo,
el cadáver extraño de sus ríos
que siguen sumergidos
como tú los dejaste.
Ahora
siento otra vez mi cuerpo poblarse de veletas
y lo veo entendido
sobre generaciones de ventanas antiguas
mientras la noche avanza solitaria y perfecta.
Somos de una ciudad
cargada de paciencia,
que no conoce el sueño de los invernaderos,
ni ha vivido la extraña presencia del amor.
Como pequeñas venas
los comercios esperan para abrirse mañana
y el deseo no existe
más allá de la luna de los escaparates.

Hemos soñado ya todos los sueños,
hemos vivido aquí
donde la historia olvida sus raíles vacíos,
donde la paz es negra y se recoge
entre plazas cerradas,
sobre tabernas viejas,
bajo el borde morado del misterio.

Alguna vez soñamos
con un mundo distinto:
era cuando el imperio perdido del azúcar
y llegaban viajeros
al olor de la industria.
Las calles se llenaron de motores rugientes
y la frivolidad
como una enredadera brillante por los ojos
nos ofreció de pronto
templada carne, lámparas de araña.
Parece que os recuerdo
abrasados al mundo entre trajes de hilo,
entre la piel hermosa de una época
que nos dejó sus árboles,
el corazón grabado
sobre las pitilleras, y su dedicatoria
en las fotografías.
Ahora
cuando el destino ya no es una excusa
sino la soledad,
y los cielos están bajo el tejado
como tú los dejaste,
todo recuerda un sueño sucio
de madrugada.
Aquí
no tuvimos batallas sino espera.
La guerra fue un camión que nos buscaba,
detenido en la puerta,
partiendo con sus ojos encendidos
de espía
y al abrigo del mar.
Más tarde
entre canciones tristes de marineros rubios
todo quedó dormido.
De balcón a balcón
oímos la posguerra por la radio,
y lejos,
bajo las cruces frías de las plazas,
ancianas sombras negras pascaban
sosteniendo en las manos
nuestra supervivencia.

Esta ciudad es íntima, hermosamente obscena,
y tus manos son pálidas
latiendo sobre ella
y tu piel amarilla, quemada en el tabaco,
que me recuerda ahora
la luz artificial del alumbrado.

Vuelvo hacia ti. Mi corazón de búho
lo reciben sus piernas.
Como testigos mudos de la historia
acaricio las cúpulas perdidas,
palacios en ruina,
fuentes viejas
que recogen la luna
donde van a esconderse los últimos abrazos.
Verdes en el cansancio
de todas las esquinas
esta ciudad me mira con tus ojos de musgo,
me sorprende tranquila
de amor y me provoca.
Amanece
moradamente un día
que las calles comparten con la lluvia.
La soledad respira más allá
de las grúas
y mi cuerpo se extiende
por una luz en celo que adivina
los labios de la sierra,
la ropa por las torres de Granada.

La madrugada deja
rastros de oscuridad entre las manos.
                                   Oigo
una voz que clarea. Lentamente
los tejados sonríen cada vez más extensos,

y así,
como una ola,
entre la nube abierta de todos los suburbios,
esta ciudad se rompe sobre las alamedas,
bajo los picos últimos
donde la nieve aguarda
que suba el mar, que nazca la marea.


El verso de este poema "Esta ciudad me mira con tus ojos" lo podemos encontrar en la siguiente canción de Ismael Serrano: La ciudad parece un mundo, de su disco Los Paraisos Desiertos

fotografía de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

El título de la canción de Ismael Serrano así como el primer verso del estribillo estan extraidos de una frase del libro Clea, el cuarteto de Alejandría 4  de Lawrence Durrell:

"Una ciudad se convierte en un mundo cuando se ama a uno de sus habitantes. Toda una nueva geografía de Alejandría había nacido a través de Clea, recreando sus antiguos significados, renovando atmósferas semi olvidadas, arrastrando el aluvión multicolor de una nueva historia, una nueva biografía. Recuerdos de viejos cafés a lo largo de la costa en los bronceados plenilunios, los toldos rayados flotando en la brisa marina de la medianoche. Cenas tardías, la luna rielando nuestras copas. A la sombra de un minarete o en alguna franja de arena a la luz trémula de una lámpara de parafina. 0 recogiendo brazadas de capullos primaverales en el Cabo de las Higueras: ciclámenes brillantes, deslumbrantes anémonas. O de pie, juntos, frente a las tumbas de Kom El Shugafa, aspirando las húmedas exhalaciones de oscuridad que brotan de aquellas extrañas moradas subterráneas de alejandrinos muertos hace siglos; tumbas talladas en el suelo de oscuro chocolate, apiladas una sobre otra, como literas de barco. Sofocantes, mohosas y a la vez intensamente frías. ("Dame la mano.") Pero si Clea tiritaba no era todavía con la premonición de la muerte, sino tan sólo a causa del peso de la tierra grávida amontonada sobre nosotros metro a metro. Cualquier criatura solar hubiese temblado allí. El claro vestido de verano tragado por las tinieblas."Tengo frío. Vamos." Sí, hacía frío allí. Pero qué agradable era salir de aquella oscuridad a la ruidosa, anárquica vida de la calle abierta. Así ha de haberse levantado el dios-sol, liberándose de la húmeda prisión de la tierra, sonriendo al decorado cielo azul que inspiraba al viaje, a la liberación de la muerte, a la renovación en la vida de criaturas comunes. Sí, los muertos están en todas partes. No se los puede eludir tan fácilmente. En cada uno de los rincones de nuestras vidas secretas sentimos la triste y ciega presión de sus dedos despojados pidiendo que se les conceda un recuerdo, que se los haga renacer a la vida de la carne, que se les permita alojarse en nuestros latidos, invadir nuestros abrazos. Llevamos dentro de nosotros, como trofeos biológicos, la herencia de sus fracasos vitales: la forma de unos ojos, la curva de una nariz; o en líneas más fugitivas aun como la muerta risa de alguien, o un hoyuelo que despierta una sonrisa ha tiempo enterrada. El más simple de aquellos besos nuestros poseía un linaje de muerte. En ellos se amparaban amores olvidados, ansiosos por renacer. Las raíces de todos los suspiros están enterradas en el suelo. ¿Y cuando los muertos nos invaden? Porque algunas veces aparecen en persona. Aquella brillante mañana, por ejemplo, tan normal en apariencia, tan engañosa, cuando Clea, mortalmente pálida, irrumpió desde el lago como un cohete, y murmuró sofocada:
-Hay hombres muertos allí abajo"


lunes, 5 de marzo de 2012

La metamorfosis (fragmento) de Franz Kafka

Cuando Gregor Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza, veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo.


Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, le vibraban desamparadas ante los ojos. “Qué me ha ocurrido?”, pensó. No era un sueño. Su habitación, una auténtica habitación humana, si bien algo pequeña, permanecía tranquila entre la cuatro paredes harto conocidas. 

Por encima de la mesa, sobre la que se encontraba extendido un muestrario de paños desempaquetados – Samsa era viajante de comercio- , estaba colgado aquel cuadro, que hacía poco había recortado de una revista y había colocado en un bonito marco dorado. Representaba a una dama ataviada con un sombrero y una boda de piel, que estaba allí, sentada muy erguida y levantaba hacia el observador un pesado manguito de piel, en el cual había desaparecido su antebrazo.

La mirada de Gregor se dirigió después hacia la ventana, el tiempo lluvioso y se oían caer gotas de lluvia sobre la chapa del alfeizar de la ventana – le ponía muy melancólico. 

“¡Qué pasaría – pensó – si durmiese un poco más y olvidase todas las chifladuras?” Pero esto era algo absolutamente imposible, porque estaba acostumbrado a dormir del lado derecho, pero en su estado actual no podía ponerse de ese lado. 

Aunque se lanzase con mucha fuerza hacia el lado derecho, una y otra vez se volvía a balancear sobre la espalda. 



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

domingo, 4 de marzo de 2012

El enemigo de José Hierro






Nos mira. Nos está acechando. Dentro
de ti, dentro de mí, nos mira. Clama
sin voz, a pleno corazón. Su llama
se ha encarnizado en nuestro oscuro centro.

Vive en nosotros. Quiere herirnos. Entro
dentro de ti. Aúlla, ruge, brama.
Huyo, y su negra sombra se derrama,
noche total que sale a nuestro encuentro.

Y crece sin parar. Nos arrebata
como a escamas de octubre el viento. Mata
más que el olvido. Abrasa con carbones
inextinguibles. Deja devastados
días de sueños. Malaventurados
los que le abrimos nuestros corazones



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

sábado, 3 de marzo de 2012

Mamíferos de Jesús Lizano





Yo veo mamíferos.
Mamíferos con nombres extrañísimos.
Han olvidado que son mamíferos
y se creen obispos, fontaneros,
lecheros, diputados. ¿Diputados?
Yo veo mamíferos

Policías, médicos, conserjes,
profesores, sastres, cantoautores.
¿Cantoautores?
Yo veo mamíferos…

Alcaldes, camareros, oficinistas, aparejadores
¡Aparejadores!
¡Cómo puede creerse aparejador un mamífero!
Miembros, sí, miembros, se creen miembros
del comité central, del colegio oficial de médicos…
académicos, reyes, coroneles.
Yo veo mamíferos.

Actrices, putas, asistentas, secretarias,
directoras, lesbianas, puericultoras…
La verdad, yo veo mamíferos.
Nadie ve mamíferos,
nadie, al parecer, recuerda que es mamífero.
¿Seré yo el último mamífero?
Demócratas, comunistas, ajedrecistas,
periodistas, soldados, campesinos.
Yo veo mamíferos.

Marqueses, ejecutivos, socios,
italianos, ingleses, catalanes.
¿Catalanes?
Yo veo mamíferos.

Cristianos, musulmanes, coptos,
inspectores, técnicos, benedictinos,
empresarios, cajeros, cosmonautas…
Yo veo mamíferos.



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

viernes, 2 de marzo de 2012

Gacela de la Muerte Oscura de Federico García Lorca





Quiero dormir el sueño de las manzanas
alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
que quería cortarse el corazón en alta mar.

No quiero que me repitan que los muertos no pierden la sangre;
que la boca podrida sigue pidiendo agua.
No quiero enterarme de los martirios que da la hierba,
ni de la luna con boca de serpiente
que trabaja antes del amanecer.

Quiero dormir un rato,
un rato, un minuto, un siglo;
pero que todos sepan que no he muerto;
que haya un establo de oro en mis labios;
que soy un pequeño amigo del viento Oeste;
que soy la sombra inmensa de mis lágrimas.

Cúbreme por la aurora con un velo,
porque me arrojará puñados de hormigas,
y moja con agua dura mis zapatos
para que resbale la pinza de su alacrán.

Porque quiero dormir el sueño de las manzanas
para aprender un llanto que me limpie de tierra;
porque quiero vivir con aquel niño oscuro
que quería cortarse el corazón en alta mar.



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

jueves, 1 de marzo de 2012

Para mí, una brizna de hierba de Walt Whitman



Creo que una brizna de yerba no es menos
que el camino que recorren las estrellas.
Y que la hormiga es perfecta.
Y que también lo son el grano de arena
y el huevo del zorzal.
Y que la rana es una obra maestra, digna de las más altas.
Y que la zarzamora podría adornar los salones del cielo.
Y que la menor articulación de mi mano
puede humillar a todas las máquinas.
Y que una vaca, paciendo con la cabeza baja,
supera a todas las estatuas.
Y que un ratón, es un milagro
capaz de asombrar a millones de incrédulos.

ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

miércoles, 29 de febrero de 2012

El hombre que oculta su pasado de Pablo Guerrero





Hace años que no escucha su nombre en la voz de su madre,
que ha borrado su pasado, como borra la mar las huellas de las aves.
Ha arrojado los mapas del regreso al agua de la tarde,
vino a dejar la fuerza de sus manos en la luz de otra tierra,
a vivir rodeado de ciudades extrañas y palabras ajenas,
sólo habla de ojos triste, de mujeres tristes,
como la lluvia triste sobre ríos de arena.

Sólo habla de que hay lobos en los bosques de Ucrania


Hace años que no escucha su nombre con sonidos amigos,

las aldeas sin nadie han dejado en su rostro paisajes doloridos,
las aldeas sin niños han dejado su infancia sepultada en olvidos.



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

martes, 28 de febrero de 2012

La vida es sueño (fragmento 2) de Pedro Calderón de la Barca





Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

El más famoso soliloquio del teatro español ha inspirado en diversas ocasiones a través del verso: la vida es sueño y los sueños, sueños son. Pero hemos encontrado una referencia menos frecuente del monólogo de Segismundo en la canción Hermano Bebe de Siniestro Total: "El más grande bien, siempre es pequeño"


lunes, 27 de febrero de 2012

La vida es sueño (fragmento) de Pedro Calderón de la Barca





¡Ay mísero de mí, y ay, infelice! 

Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.

Sólo quisiera saber
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
qué más os pude ofender
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
qué yo no gocé jamás?

Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma
o ramillete con alas,
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma;
¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad?

Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas
(gracias al docto pincel),
cuando, atrevida y crüel
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto;
¿y yo, con mejor instinto,
tengo menos libertad?

Nace el pez, que no respira,
aborto de ovas y lamas,
y apenas, bajel de escamas,
sobre las ondas se mira,
cuando a todas partes gira,
midiendo la inmensidad
de tanta capacidad
como le da el centro frío;
¿y yo, con más albedrío,
tengo menos libertad?

Nace el arroyo, culebra
que entre flores se desata,
y apenas, sierpe de plata,
entre las flores se quiebra,
cuando músico celebra
de las flores la piedad
que le dan la majestad
del campo abierto a su huida;
¿y teniendo yo más vida
tengo menos libertad?

En llegando a esta pasión,
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.
¿Qué ley, justicia o razón,
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

domingo, 26 de febrero de 2012

La canción del pirata de José de Espronceda

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.

Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas

yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
 

sábado, 25 de febrero de 2012

Luces de Bohemia (fragmento) de Ramón del Valle-Inclán



DON LATINO. - Levántate. Vamos a caminar.
MAX. - No puedo.
DON LATINO. - Deja esa farsa. Vamos a caminar.
MAX. -Échame el aliento.¿Adónde te has ido, Latino?
DON LATINO. - Estoy a tu lado.
MAX.- Como te has convertido en buey, no podía reconocerte.Écharne el aliento, ilustre buey del pesebre belenita.¡Muge, Latino! Túeres el cabestro, y si muges vendrà el Buey Apís. Le torearemos.
DON LATINO. - Me estás asustando. Debías dejar esa broma.
MAX. - Los ultraístas son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.
DON LATINO. -¡Estás completamente curda!
MAX. - Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. Elsentido trágico de la vida españolas ó lo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.
DON LATINO. -¡Miau!¡Te estás contagiando!
MAX. - España es una deformación grotesca de la civilización europea.
DON LATINO. -¡Pudiera! Yo me inhibo.
MAX. - Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.
DON LATINO. - Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato.
MAX. - Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemàtica perfecta. Mi esté tica actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.
DON LATINO. -¿Y dónde está el espejo?
MAX. - En el fondo del vaso.
DON LATINO. -¡Eres genial!¡Me quito el cráneo!
MAX. - Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.
DON LATINO. - Nos mudaremos al callejón del Gato.
MAX. - Vamos a ver qué palacio está desalquilado. Arrímame a la pared.¡Sacúdeme!
DON LATINO.- No tuerzas la boca.
MAX.- Es nervioso.¡Ni me entero!
DON LATINO.-¡Te traes una guasa!
MAX.- Préstame tu carrik.
DON LATINO.-¡Mira cómo me he quedado de un aire!
MAX.- No me siento las manos y me duelen las uñas.¡Estoy muy malo!
DON LATINO.- Quieres conmoverme para luego tomarme la coleta.
MAX.- Idiota, llévame a la puerta de mi casa y déjame morir en paz.
DON LATINO.- La verdad sea dicha, no madrugan en nuestro barrio.
MAX.- Llama.

DON LATINO DE HISPALIS,volviéndose de espalda, comienza a cocear en la puerta. El eco de los golpes tolondrea por el ámbito lívido de la costanilla y, como enrespuesta a una provocación, el reloj de la iglesia da cinco campanadas bajo el gallo de la veleta.

MAX.-¡Latino!
DON LATINO.-¿Qué antojas?¡Deja la mueca!
MAX.-¡Si Collet estuviese despierta ... ! Ponme en pie para darle una voz.
DON LATINO.- No llega tu voz a ese quinto cielo.
MAX.-¡Collet!¡Me estoy aburriendo!
DON LATINO.- No olvides al compañero.
MAX.- Latino, me parece que recobro la vista.¿Pero cómo hemos venido a esteentierro?¡Esa apoteosis es de París!¡Estamos en el entierro de Víctor Hugo!¿Oye,Latino, pero cómo vamos nosotros presidiendo?
DON LATINO.- No te alucines, Max.- ,
MAX.- Es incomprensible cómo veo.
DON LATINO.- Ya sabes que has tenido esa misma ilusión otras veces.
MAX.-¿A quién enterramos, Latino?
DON LATINO.- Es un secreto que debemos ignorar.
MAX.-¡Cómo brilla el sol en las carrozas!
DON LATINO.- Max , si todo cuanto dices no fuese una broma, tendría una significación teosófica... En un entierro presidido por mí, yo debo ser el muerto... Pero por esas coronas, me inclino a pensar que el muerto eres tú.
MAX.- Voy a complacerte. Para quitarte el miedo del augurio. me acuesto a la espera.¡Yo soy el muerto!¿Quédirá mañana esa canalla de los periódicos, se preguntaba el paria catalán?

MÁXIMO  ESTRELLAse tiende en el umbral de su puerta. Cruza la costanilla un perro golfo que corre en zigzag. En el centro, encoge la pata y se orina: El ojo legañoso, como un poeta, levantado al azul de la última estrella.

MAX.- Latino, entona la canción.
DON LATINO.- Si continúas con esa broma macabra, te abandono.
MAX.- Yo soy el que se va para siempre.
DON LATINO.- Incorpórate, Max . Vamos a caminar.
MAX.- Estoy muerto.
DON LATINO.-¡Que me estás asustando' MAX.- , vamos a caminar. Incorpórate.¡No tuerzas la boca, condenado!¡MAX.- !¡MAX.- !¡Condenado, responde!
MAX.- Los muertos no hablan.
DON LATINO.- Definitivamente, te dejo.
MAX.-¡Buenas noches!


ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

viernes, 24 de febrero de 2012

Monólogo del ladrón de sueños de Jacinto Benavente





La noche es mi reino, y en la noche las almas, al sumergirse en el profundo mar del sueño, entre sus sombras, exploran la verdad de su vida, como los submarinos al sumergirse bajo las aguas turbulentas observan más seguros la ruta de los barcos sobre ellas navegantes. Y en este reino de la noche, poblado de almas en letargo, soy el Ladrón de los Sueños, minador de luz, captador de verdades, tesoros que los hombres, más cobardes que avaros, ocultan y guardan hasta de sí mismos, sin pararse a contarlos, sin querer saber de ellos, aunque yo los muestre a sus ojos, más cerrados despiertos que dormidos.

Como en las noches de la ciudad, de calle en calle va el farolero rasgando la oscuridad con pinchazos de luz, así yo por la ciudad de los sueños rasgo de claridad las almas que, a la luz de sus sueños, pudieran conocerse y saber de sí mismas si el despertar no fuera para ellas caer en sueño más profundo: el de no querer saber nunca la verdad de su vida. Hoy se ha entrado la ciencia por mis dominios con gran aparato investigador; mas, como siempre, antes que los hombres de ciencia supieron los poetas las verdades del misterioso abismo de mi reino.

Como los cuerpos, para su descanso, se desnudan de vestiduras  al acostarse, también al dormir para soñar se desnudan las almas, y si pudieran así hablar  y entenderse unas con otras, nadie se engañaría en la vida. Una mujer y un hombre van a hablarse así ahora, sin saber ellos mismos que hablan ellos, desnudas sus almas en la desnuda verdad de sus deseos. Al despertar lo habrán olvidado todo; volverán al engaño, a la mentira, entre sospechas y traiciones, entre miedos y sombras. Animador de luz, captador de verdades, la noche es mi reino; soy el Ladrón de los Sueños


ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

jueves, 23 de febrero de 2012

A mi buitre de Miguel de Unamuno





Este buitre voraz de ceño torvo
que me devora las entrañas fiero
y es mi único y constante compañero
labra mis penas con su pico corvo.

El día en que le toque el postrer sorbo
apurar de mi negra sangre, quiero
que me dejéis con él solo y señero
un momento, sin nadie como estorbo.

Pues quiero, triunfo haciendo mi agonía,
mientras él mi último despojo traga,
sorprender en sus ojos la sombría

mirada al ver la suerte que le amaga
sin esta presa en que satisfacía
el hambre atroz que nunca se le apaga.



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

miércoles, 22 de febrero de 2012

El Penacho de André Breton





Si solamente hiciera sol esta noche
Si en el fondo de la Ópera dos senos claros y resplandecientes
Compusieran para la palabra amor la más maravillosa capitular viviente
Si el pavimento de madera se abriera sobre la cima de las montañas
Si el armiño mirara con gesto suplicante
Al sacerdote de vendas rojas
Que regresa de la prisión contando los coches cerrados
Si el eco lujoso de los ríos que atormento
Sólo arrojara mi cuerpo en la hierba de París
Que no se hiela en el interior de las joyerías
Por lo menos la primavera ya no me causaría miedo
Si solamente fuera una raíz del árbol del cielo
Por fin el bien en la caña de azúcar del aire
Qué ves tú hermosa silenciosa
Bajo el arco de triunfo del Carrusel
Si el placer gobernara bajo el aspecto de una eterna transeúnte
Estando las Cámaras surcadas sólo por la mirada violeta de los paseos
Qué no daría yo porque un brazo del Sena Se deslizara bajo la Mañana
Que está de todas formas perdida
No me resigno no a las salas acariciantes
Donde suena el teléfono de las multas de la noche
Al partir he prendido fuego a una mecha de cabellos
                 que es la mecha de una bomba
Y la mecha de cabellos excava un túnel bajo París
Si solamente mi tren Penetrara Por ese túnel



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

martes, 21 de febrero de 2012

La Metamorfosis de Narciso. Poema paranoico de Salvador Dalí





Primer Pescador de Port Lligat: «¿Qué le pasa a ese muchacho que se pasa el día mirándose en el espejo?».
 Segundo Pescador: «Si quieres que te lo diga (
 «Cebolla en la cabeza», en catalán, corresponde exactamente a la noción psicoanalítica de «complejo».
 Si uno tiene una cebolla en la cabeza, ésta puede florecer de un momento a otro, ¡oh Narciso!

Bajo el desgarrón de la negra nube que se aleja
la balanza invisible de la primavera
oscila
en el cielo nuevo de abril.
Sobre la más alta montaña,
el dios de la nieve,
 su cabeza deslumbrante inclinada sobre el espacio
 vertiginoso
de los reflejos
se derrite de deseo
 en las cataratas verticales del deshielo
 aniquilándose ruidosamente entre los gritos
 excrementales de los minerales
 o
entre los silencios de los musgos,
hacia el lejano espejo del lago
 en el que desaparecidos los velos del invierno,
 acaba de descubrir
 el relámpago fulgurante de su imagen exacta.
 Se diría que con la pérdida de su divinidad la alta llanura
 entera se vacía, desciende y se derrumba
entre las soledades y el silencio incurable de los óxidos de hierro
mientras que su peso muerto levanta toda entera
 hormigueante y apoteósica la planicie de la llanura
donde camino ya se abren hacia el cielo
 los surtidores artesianos de la hierba
y que suben, rectas, tiernas y duras, las innumerables lanzas florales
 de los ejércitos ensordecedores de la germinación de los narcisos.
 bien plantado
Ya el grupo heterosexual, en las famosas posturas de la expectación preliminar, pesa concienzudamente el cataclismo libidinoso, inminente, eclosión carnívora de sus latentes atavismos morfológicos.

 En el grupo heterosexual en esta suave fecha¹ del año
(pero sin exceso querida ni dulce),
 se encuentran el Hindú áspero, aceitado, azucarado
 como un dátil de agosto,

el Catalán de espaldas serias, y
en una cuesta-pendiente,
con un Pentecostés, de carne en el cerebro,

el Alemán rubio y carnicero,
las brumas morenas de las matemáticas
en los hoyuelos de sus rodillas nubosas,
se encuentran la Inglesa,
 la Rusa, la Sueca, la Americana y la gran Andaluza tenebrosa,
robusta de glándulas y olivácea de angustia.

 Lejos del grupo heterosexual, las sombras de la tarde avanzada se alargan en el paisaje y el frío invade la desnudez del adolescente rezagado al borde del agua.

Cuando la anatomía clara y divina de Narciso se inclina sobre el espejo oscuro del lago,

 cuando su blanco torso doblado hacia delante se paraliza, helado,
en la curva argentada e hipnótica de su deseo,
 cuando pasa el tiempo sobre el reloj de flores de la arena de su propia carne.

Narciso se aniquila en el vértigo cósmico
 en lo más hondo del cual canta
 la sirena fría y dionisíaca de su propia imagen.

 El cuerpo de Narciso se vacía y se pierde
 en el abismo de su reflejo,
 como el reloj de arena al que no se dará la vuelta.
 invisible.
Narciso, pierdes tu cuerpo,
arrebatado y confundido por el reflejo milenario de tu desaparición,
tu cuerpo herido mortalmente
 desciende hacia el precipicio de topacios de los restos
 amarillos del amor,
 tu blanco cuerpo, engullido,
sigue la pendiente del torrente ferozmente mineral
de negras pedrerías de perfumes acres,
 tu cuerpo...
 hasta las desembocaduras mates de la noche
 al borde de las cuales ya destella
 toda la platería roja
de las albas de venas rotas en «los desembarcaderos de la sangre²».

Narciso,
 ¿comprendes? La simetría, divina hipnosis de la geometría del espíritu,
colma ya tu cabeza con ese sueño incurable, vegetal, atávico y lento
que reseca el cerebro en la sustancia apergaminada
del núcleo de tu próxima metamorfosis.

 La simiente de tu cabeza acaba de caer al agua.

 El hombre regresa al vegetal y los dioses
por el pesado sueño de la fatiga
 por la transparente hipnosis de sus pasiones.
 Narciso, tan inmóvil estás que parecería que duermes.
Si se tratara de Hércules rugoso y moreno,
se diría: duerme como un tronco en la postura de un roble hercúleo.
 Mas tú, Narciso,
 formado por tímidas eclosiones perfumadas de adolescencia transparente,
duermes como una flor de agua.
 Ahora se aproxima el gran misterio,
 ahora tendrá lugar la gran metamorfosi.

Narciso, en su inmovilidad, absorto en su reflejo
con la lentitud digestiva de las plantas carnívoras,
se vuelve

 No queda más de él que el óvalo alucinante
de blancura de su cabeza,
su cabeza de nuevo más tierna,
 su cabeza, crisálida de segundas intenciones biológicas,
 su cabeza sostenida con la punta de los dedos del agua,
con la punta de los dedos,
de la mano insensata, de la mano terrible, de la mano coprofágica,
de la mano mortal de su propio reflejo.
Cuando esa cabeza se raje,
cuando esa cabeza estalle,
será la flor, el nuevo Narciso,
Gala,
mi narciso.

¹ «Fecha» considerada como «materia».
 ² Federico García Lorca
bajando la voz): tiene una cebolla en la cabeza».


ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  

lunes, 20 de febrero de 2012

Galope de Rafael Alberti





Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/  



En el siguiente enlace podeis escuchar la canción Ven Alberti del cantautor extremeño Pablo Gerrero, dedicada a Rafael Alberti y a su caballo cuatralbo



Pablo Guerrero - Ven, Alberti

domingo, 19 de febrero de 2012

Ahogo de Gerardo Diego





Déjame hacer un árbol con tus trenzas.

Mañana me hallarán ahorcado
en el nudo celeste de tus venas.

Se va a casar la novia
del marinerito.

Haré una gran pajarita
con sus cartas cruzadas.
Y luego romperé
la luna de una pedrada.
Neurastenia, dice el doctor.

Gulliver
ha hundido todos sus navíos.

Codicilo: dejo a mi novia
un puñal y una carcajada.



ilustración de Garbi KW http://www.garbikw.com/